Con la llegada de la primavera, la ciudadanía ha podido apreciar que la curva de contagios por COVID apunta hacia abajo. Esta condición, le ha permitido, a las comunas, por ejemplo, acercarse a la etapa más “normalizada” del plan “paso a paso” (etapa 4).

Es prematuro cantar victoria en todo caso, pues las sociedades que han vivido más meses la pandemia, han tenido re brotes y las recientes fiestas patrias serán un escenario propicio para eso y comunas como El Carmen han retrocedido en el plan paso a paso por alza en casos positivos a COVID a pocos días del término del feriado de septiembre.

Con todo, como funcionarios y funcionarias de la salud la situación tiene similitud con aquello. Luego de casi dos extenuantes años, en que se ha sostenido la salud de la población por el personal, logrando contención de la pandemia, con exitosas tasas de vacunación, valiéndose para ello, de jornadas difíciles que han requerido el refuerzo de personal extra, en que se han postergado vacaciones, permisos administrativos, se han tenido que readecuar los espacios, salvar dificultades para a los lugares de trabajo, gestión de implementos de protección personal, asunción de tareas para las que no se estaba preparado y un largo etcétera, hoy la autoridad determina un regreso a la “normalidad” a partir del 1 de octubre, mediante la resolución 5018.

Cabe preguntarse si es posible cambiar las condiciones del personal de un día para otro (literal, del 30 de septiembre para el 1 de octubre), en medio de muchas situaciones peculiares relacionadas estrechamente con la pandemia, como por ejemplo colegios funcionando de manera intermitente y parcial, falta objetiva de personal de trabajo doméstico y/o para el cuidado de personas en enfermas, postradas, en condición de discapacidad, niños y niñas menores, funcionamiento parcial de salas cuna y por sobre todo incapacidad objetiva de los centros de salud donde laboramos, para contener a las personas, muchos de los cuales se vieron en la necesidad de llevar a sus casas equipos y material de trabajo  que no pueden disponer de ellos un día en la oficina, al otro en casa y así sucesivamente.

Todo este nuevo estresor generado por la autoridad, que se lleva adelante desoyendo todo lo que se le sugirió, entre otros, por nuestra Federación, creemos, va a dar como efecto una avalancha de licencias médicas, porque las personas requieren condiciones objetivas para realizar un retorno seguro a sus funciones presenciales.

Además, los recursos humanos de los establecimientos no darán abasto para evaluar la cantidad de variables y criterios para permitir (o no) la continuidad de las labores a distancia.

Cabe señalar y es deber de FEDEPRUS decir que no existe negativa  alguna de quienes representamos de volver a sus puestos de trabajo,  que se conoce y se tiene claros los deberes como funcionarios y funcionarias de salud, sin embargo ante esta irregular y repentina forma de llamar al retorno presencial surgen temores relacionados con el bienestar de los miembros que requieren cuidado en nuestro núcleo familiar, preocupación que afecta principalmente a quienes históricamente han desempeñado el rol de cuidado como son las mujeres que equivalen a un alto porcentaje del personal de salud. Por ende, una vez más vemos como la autoridad pierde de vista la perspectiva de género invalidando el cuidado infantil y de adultos mayores, así como la real posibilidad de cuidado a quienes presentan patologías crónicas que no fueron considerados/as como grupo de riesgo en el plan de retorno.

Como FEDEPRUS Ñuble hemos expresado nuestra preocupación al Sr. Director del Servicio de Salud don Ricardo Sánchez Opazo. Hemos solicitado conversar con él, para buscar soluciones de conjunto. No logramos esa audiencia. Se nos derivó con otra persona, que carece de facultades administrativas para resolver todo este asunto y en verdad, advertimos del potencial problema que se vislumbra y del que no hemos sido escuchados.

Todavía es tiempo de hacer las cosas de otro modo. No se trata de negar la realidad pandémica, pero los virus no se van por decreto ni la sociedad se normaliza porque lo añoramos con energía. La realidad no es así.

Que el costo no lo paguen los/as trabajadores/as.

 

Directorio FEDEPRUS Ñuble

 

JVM/KCR

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